Presupuesto familiar
¿Por qué sube el costo de vida si el salario nominal también sube?
Una pregunta que millones de uruguayos se hacen cada fin de mes, respondida con datos reales del INE.

Imaginá que en enero de 2021 ganabas $40.000 pesos uruguayos. Para enero de 2024, tu empleador te aumentó el sueldo hasta $52.000. En números absolutos, cobrás $12.000 más. Pero si en ese mismo período los precios de la canasta básica, el alquiler, la electricidad y el transporte colectivo subieron un 45%, tu sueldo de $52.000 compra menos cosas de las que compraba el de $40.000 tres años atrás. Eso es exactamente la diferencia entre salario nominal —el número que aparece en el recibo de sueldo— y salario real, que mide cuánto podés comprar efectivamente con ese dinero. El Instituto Nacional de Estadística publica mensualmente el Índice de Precios al Consumo, el IPC, que mide cuánto cuesta una canasta representativa de bienes y servicios para una familia uruguaya promedio. Cuando el IPC crece más rápido que los salarios nominales, el salario real cae, aunque el número en tu cuenta bancaria sea mayor. Entre 2021 y 2023, Uruguay atravesó un ciclo de inflación persistente que superó el techo de la meta del BCU durante varios trimestres consecutivos. Los ajustes salariales por Consejo de Salarios fueron positivos, pero en varios sectores llegaron tarde o quedaron por debajo de la inflación acumulada. El resultado fue una pérdida de poder adquisitivo real que se sintió especialmente en las familias con ingresos medios y bajos, donde una proporción mayor del gasto va a alimentos, combustibles y servicios básicos —precisamente los rubros que más subieron en ese período.
La recuperación llegó de forma gradual hacia finales de 2023, cuando la inflación comenzó a converger dentro del rango objetivo y algunos sectores lograron negociaciones salariales que superaron al IPC. Pero la percepción de que «todo cuesta más» persiste porque la memoria del precio anterior es más fuerte que el ajuste del ingreso. A eso se le llama ilusión monetaria al revés: la gente ve el número más alto en su sueldo, pero recuerda el precio anterior del tomate, la cuota del FONASA o el boleto de la línea 64. Para entender si tu salario realmente mejoró, la comparación correcta no es sueldo de hoy versus sueldo del año pasado, sino sueldo de hoy deflactado por el IPC versus sueldo del año pasado. Esa es la operación que Liveacity hace en cada análisis sobre poder adquisitivo, y es la que te permite saber si estás ganando o perdiendo terreno económicamente, más allá de lo que dice el recibo.
